Nidia González - Presidenta Nacional del Colegio de Relacionistas de Venezuela
El ejercicio profesional de las relaciones públicas en Venezuela ha carecido históricamente de un marco legal específico que regule, dignifique y profesionalice la labor de quienes nos dedicamos a esta disciplina. En este contexto, la reciente promoción del Proyecto de Ley del Ejercicio de las Relaciones Públicas, impulsada por el Colegio de Relacionistas de Venezuela durante la presidencia de quien tiene el honor de escribir, Nidia González, representa un hito crucial para el gremio y para la sociedad venezolana en general.
Las Relaciones Públicas en nuestro país han evolucionado desde prácticas empíricas y asociadas a la gestión de imagen institucional hacia una disciplina estratégica, transversal a organizaciones públicas y privadas. Sin embargo, la ausencia de un marco legal ha generado vacíos en la definición del perfil profesional, la acreditación de competencias y la protección de derechos laborales para los relacionistas.
El Colegio de Relacionistas de Venezuela, fundado en 1959, ha sido el principal órgano aglutinador y defensor de los intereses del gremio. No obstante, durante décadas, el ejercicio profesional ha estado expuesto a la informalidad, la precarización y la confusión con otras áreas afines, como la comunicación social y la publicidad. Las funciones que, por definición, competen a los relacionistas, están siendo ejercidas por cualquier profesional con orientación comunicacional, manejo de publicidad, saberes generales sobre protocolo o experiencia en organización de eventos. Las Relaciones Públicas abarcan muchísimo más, y es por esto que el perfil relacionístico y las competencias, habilidades, funciones y capacidades del relacionista, deben estar tipificadas, normadas y protegidas, en pro de visibilizar al gremio y garantizar un espacio consolidado en los diversos contextos organizacionales de hoy.
El proyecto de ley: génesis y objetivos
El Proyecto de Ley del Ejercicio de las Relaciones Públicas surge como respuesta a una demanda histórica del gremio, recogiendo principios, deberes y derechos de los profesionales del área, que han llevado en alto el estandarte del relacionismo y sus principios. Su objetivo principal es dotar de un enfoque científico y ético al ejercicio de la profesión, reconociendo su aporte al desarrollo económico y social de la nación.
Entre los aspectos más relevantes de la propuesta me parece sumamente pertinente destacar que el proyecto de ley se enfoca en: a) Una definición clara del ejercicio profesional, puesto que delimita el campo de acción y las competencias específicas del relacionista en Venezuela; b) la acreditación y registro profesional a través del establecimiento de mecanismos para la certificación de saberes y la inscripción en registros oficiales; c) normas éticas y deontológicas por medio de la promoción de un código de conducta basado en valores y principios universales; y d) la protección de derechos laborales y gremiales fundamentados en la reivindicación de derechos conquistados y la prevención del intrusismo profesional.
Bajo la presidencia de la autora de estas líneas, mi persona, Nidia González, el Colegio de Relacionistas de Venezuela ha desempeñado un papel fundamental en la articulación de esfuerzos para la promoción y discusión del proyecto de ley. Desde la gestión ejecutiva del CRV se ha impulsado y liderado la inclusión de voces diversas del gremio y la interlocución con instancias legislativas, logrando que el proyecto sea considerado por la Asamblea Nacional y reciba el respaldo de profesionales egresados en relaciones públicas.
Por medio de diferentes estrategias hemos materializado y tomado como bandera tres pilares que engloban el espíritu del gremio:
Visibilización: posicionando la importancia estratégica de las relaciones públicas en la agenda pública y mediática.
Participación gremial: fomentando la consulta y participación activa de los agremiados en la construcción del texto legal.
Defensa de la profesionalización: insistiendo en la necesidad de diferenciar y proteger la labor del relacionista público frente a otras profesiones afines.
La aprobación de la Ley del Ejercicio de las Relaciones Públicas tendría un impacto significativo en varios niveles, como la profesionalización y dignificación del relacionista a través de un reconocimiento formal que otorga estatus legal y social, tal como sucede con otras profesiones reguladas, permite el establecimiento de estándares y la definición de competencias, requisitos de formación y mecanismos de actualización profesional, y la prevención del intrusismo al limitar el ejercicio a quienes cumplen con los requisitos legales y éticos de las Relaciones Públicas venezolanas.
La Ley del Ejercicio, además, garantiza un impacto organizacional y social a través de la mejoría de la gestión comunicacional y la promoción de la incorporación de profesionales calificados en instituciones públicas y privadas, elevando la calidad de la comunicación organizacional. Reconoce el papel de las relaciones públicas en la construcción de confianza, reputación y cohesión social, factores clave para el desarrollo económico y político; y, al establecer normas deontológicas, contribuye a la transparencia y responsabilidad en la gestión comunicacional.
Si bien la ley, que ha sido un gran paso para nosotros como ente representativo y para los relacionistas en general, representa un avance significativo, enfrenta retos importantes, considerando que el proyecto aún no ha sido incluido formalmente en la agenda legislativa, lo que requiere mayor presión y articulación gremial para su discusión y sanción. En cuanto a la implementación efectiva de este importantísimo logro relacionista, es indiscutible que la supervisión y cumplimiento de la ley dependerán de la capacidad organizativa del Colegio y de la voluntad política de las autoridades. Para los relacionistas, es imperativo que se reconozca la actualización permanente, dado que el dinamismo de la disciplina exige que la ley contemple mecanismos de revisión y actualización periódica para adaptarse a nuevas realidades tecnológicas y sociales.
¿Qué sigue?
Afrontar el gran reto de la modernización. Dicho esto, es de poderosa urgencia un llamado a la acción para que profesionales relacionistas, instituciones educativas que forman profesionales de las Relaciones Públicas en nuestro país, y nosotros como ente gremial, trabajemos de manera conjunta en la implementación de programas de capacitación, la actualización de los currículos académicos, el fortalecimiento de las estructuras profesionales y el desarrollo de alianzas estratégicas con el sector tecnológico y digital para estar al par del mundo globalizado. El futuro de las RR.PP. venezolanas reside en la habilidad para fusionar la invaluable experiencia tradicional con la innovación, la digitalización y la mitigación de las brechas digitales, profesionales y académicas que transversalizan a nuestros profesionales.
La Ley del Ejercicio de las Relaciones Públicas en Venezuela, impulsada por el Colegio de Relacionistas bajo mi gestión, constituye una reivindicación histórica y una necesidad impostergable para el fortalecimiento del gremio y la sociedad. Su importancia radica en la profesionalización, dignificación y protección de quienes ejercen una labor estratégica para la democracia, el desarrollo y la convivencia social. La aprobación e implementación de esta ley marcaría un antes y un después en la historia de las relaciones públicas venezolanas, consolidando su aporte al país y elevando los estándares éticos y profesionales de todos los que forman parte de nuestra profesión.
